5 razones por las que deberías contratar a un asesor contable // 04-11-2015

Disfrutar de los servicios de un asesor contable no es una obligación, pero te puede hacer la vida más fácil en los diferentes estadios de tu negocio.

Empecemos por recordar una obviedad: contratar a un asesor contable cuesta dinero. Y si se trata de la fase inicial de un negocio o durante una crisis económica, el coste, si bien no más elevado, puede resultar más doloroso.

Pero también convendría recordar otra obviedad: un asesor contable puede ayudarte en las etapas más difíciles y decisivas de tu negocio. Y el comienzo es, sin duda, uno de ellos.

No está de más hacer una aclaración no menos obvia: no tienes que contratar a un asesor a tiempo completo. A veces, un par de horas de su tiempo –que se resta al tuyo– es suficiente.

Un simple cálculo te convencerá de su necesidad: basta con contar el tiempo que te llevará hacer unas tareas (como la liquidación de impuestos) que un asesor te puede hacer en menos de lo que canta un gallo.

La ventaja es clara: un tiempo que puedes dedicar a otros aspectos más productivos de tu negocio. Además de sentir el alivio –y menudo alivio– por haber delegado esa faena a un experto.

A continuación te exponemos los cinco motivos por los que deberías contratar a un asesor contable:

1. Contrata a un asesor contable para elaborar tu plan de negocio
Habrás oído hablar de la importancia de tener un buen plan de negocio, así como la importancia de que éste incluya un plan de inversiones y de financiación realista. Tu credibilidad está en juego.

Un asesor contable puede ayudarte a equilibrar ese punto de realismo que a veces nos falta –o te falta, querido emprendedor- cuando nos ponemos a hacer proyecciones.

Puede que los números sean tu fuerte, pero puede también que la experiencia no te acompañe.

El asesor contable te ayudará a ajustar tu optimismo con la realidad.

2. Contrata a un asesor contable para establecer la forma jurídica de tu negocio
Autónomo, Sociedad Limitada, Cooperativa, Sociedad Anónima… No todos los negocios tienen la misma estructura jurídica.

Frente a Hacienda, por ejemplo, no todos somos iguales: no es lo mismo declarar como sociedad que hacerlo como autónomo.

Tampoco es lo mismo tener que responder a tus deudas con tu patrimonio personal (autónomo) que hacerlo con el patrimonio de tu empresa (como con una sociedad).

Un asesor contable puede explicarte todas las diferencias y ayudarte a elegir la forma jurídica que mejor se acomode a tu idea de negocio.

3. Contrata a un asesor contable antes de que tu contabilidad te domine
Incluso en los negocios más pequeños puede llegar un momento en que la contabilidad se nos haga grande y que no haya programa de facturación y contabilidad que pueda hacer el trabajo propio de un asesor contable.

En estos casos conviene delegar una parte de las tareas a tu gestor para que sea él quien se encargue de la parte más pesada. Y eso no es incompatible con un programa de facturación: tu asesor puede beneficiarse de él para agilizar trabajo.

El gestor puede ayudarte en tareas como evaluar el estado patrimonial de tu negocio, por ejemplo. ¿Cómo? Evaluando los informes contables como el balance de situación o la cuenta de resultados que genera tu programa de facturación.

Un análisis profesional no sólo puede ayudarte a saber en qué punto (financiero) de tu negocio te encuentras. También puede ayudarte a saber cómo invertir tus recursos, si tienes recursos suficientes para invertir o si lo mejor no sería poner en orden tus cuentas y dejar lo de la inversión para otro momento.

Es por eso que no has de temer en delegar la parte financiera de tu negocio cuando veas que esta se te hace grande y te absorbe un tiempo valioso: delegar, como rectificar, también es de sabios.

4. Contrata a un asesor contable para lidiar con la Administración
Para un pequeño negocio, la Administración se puede presentar como un leviatán: la Seguridad Social y Hacienda son dos grandes que impresionan (y con razón).

Desde llevar al día el pago de las cuotas y el plazo de liquidación de impuestos hasta hacer frente a una inspección de Hacienda: un asesor te ayudará a tener todo el “papeleo” en orden y cómo responder a cada uno de los requerimientos de la Administración.

Pero no sólo eso. También te ayudará a ir al día en temas legislativos que pueden afectar a tu negocio como una reforma fiscal o laboral, así como saber qué pasos has de seguir cuando vas a contratar/despedir a un trabajador, hacer una compra, ampliar tu negocio o (¿por qué no?) venderlo .

Recuerda que muchas decisiones empresariales implican “informar” a la Administración.

5. Contrata a un asesor contable cuando vayas a tomar decisiones importantes
Una “decisión importante” es una expresión genérica que puede incluir muchas cosas. Y así es:

• Solicitar un crédito bancario o una subvención;

• Adaptarse al crecimiento de tu negocio y todo lo que puede implicar (nuevos empleados, nueva maquinaria, nuevos socios, nueva forma jurídica);

• Lanzar nuevos productos o servicios;

• Comprar una franquicia

• Comprar otra empresa

• Vender tu empresa

Se trata, en definitiva, de decisiones que pueden cambiar el rumbo de tu negocio y que afectan a su estructura financiera.

Un asesor no sólo te enseñará cómo tomar esas decisiones, sino que te hará ver la “letra pequeña” en cada paso: por ejemplo, si vas a pedir un crédito bancario, un asesor puede explicarte qué tipos de interés son los más favorables para tu negocio. Y así un largo etcétera.

Fuente: Emprendedores.es